martes, 18 de septiembre de 2012

Lagartos

Cuando visitamos el Far West almeriense, nos encontramos con que ya no hay apenas pueblos abandonados, todos tienen su empresa que los explota. Incluso una de ellas además del pueblo del oeste y sus espectáculos tiene un zoológico. Ahí están estos bichos tan bonitos, al menos para mí, que ya sé que para gustos pintan colores.Lagarto 3

El reptilario es la parte que más me gustó del zoo. Cuando escribí la palabreja, me entró la duda de si era “reptilario” o “reptiliario” y como no lo tenía claro, fui a la RAE: no existe ninguna de las dos. Siguiendo la costumbre anglosajona de vivir sin academia y considerar como correcto lo que la BBC y sus locutores deciden, me fui a Google y puse las dos palabrejas: “reptilario” gana por goleada a “reptiliario” (más de 25.000 entradas frente a menos de 3.000).Lagarto 4

El entorno de los distintos reptiles está bastante logrado, de forma que la pared de fondo la pintan como continuación del paisaje recreado en la urna. Los bichos que por allí andan están acostumbrados a los visitantes y, salvo excepciones, suelen mostrarse incluso curiosos.Lagarto 5

Algunos, verdaderos profesionales de la pose, hasta te dan el tiempo necesario para que ajustes la cámara.Lagarto 2

Eso de ajustar la cámara tiene su miga, porque cada zona tiene distinta luz y además los cristales son gruesos, sucios y rayados. Solo es una idea, pero… si en la entrada nos pusieran un collar eléctrico que pegara una descarga a todo aquel que dispare con flash, apoye la cara en el cristal o lo golpee, quizás así esos profesionales de la jodienda al vecino se darían por aludidos.Cristal

El estado de los cristales obliga a buscar no sólo como encuadrar al sujeto, sino hacerlo en un ángulo en el que las luces no reflejen y las marcas en el cristal no aparezcan. Lagarto