lunes, 5 de agosto de 2013

O Camiño dos Faros: de Muxía a Nemiña

Esta etapa se hizo el 25 de julio, pero como va siendo habitual, apenas tengo tiempo para revisar fotos que no sean de trabajo, y hasta ayer sábado no me pude poner con ellas.

Como en el resto de las etapas, hay que agradecer a Autocares Pombo por llevarnos hasta el inicio de la etapa. También, como en el resto de las etapas, lo hicieron gratuitamente. Así que... muchas gracias

La primera playa que cruzamos fue la playa de Lourido, al fondo se ven las obras del Parador Nacional.

La verdad es que ahí no dice nada sobre prohibido a trasnos, no? Además, llamarle "obra" a un camino vecinal de los de toda la vida...

El día empezó nublado, pero el cielo ya "amenazaba" con despejarse. 

 Primera "cazada" 

En esta etapa, el desnivel acumulado debe andar cerca de los mil metros, por lo que supone cierta exigencia física. 

 El sueño de todos los paisanos: un tractor igual que Kit, el coche fantástico. Ya los veo diciéndole a su tractor: "veña Desiderio, vai plantar o millo" y allá se va, sin nadie que lo conduzca, Desiderio, el tractor fantástico. 

A Pablo, eso del desnivel le da la risa. 

Otras se agarran a su sombra para seguir adelante. ;-)

Enseguida alcanzamos la cima de la primera dificultad "montañosa": el monte Cachelmo

Y seguimos hacia delante.

 Dejamos la punta da Buitra en grupos grandes...

en pareja... 

o de uno en uno, cada quien como le llevan sus piernas.

En las zonas llanas, eran las sombras las que se quedaban atrás, porque llevábamos un buen ritmo.

El día cada vez más despejado...

permite disfrutar de paisajes espectaculares

mientra bajamos hacia Cuño.

Allí hicimos la primera parada

Un descanso que apetecía

Y que aproveché para hacer alguna foto tranquilamente

Pero, no, a alguno no le gustó eso de ser retratado.

Mientras unos trasnos preparaban la comida... otras comían por los ojos móviles

Continuamos la ruta por la única zona arbolada de la jornada

para encaminarnos hacia el Monte Pedrouzo

Su cima está a 269 metros sobre el nivel del mar

Así que las vistas son espectaculares

Y eso permite cazar a otra cazadora de imágenes.

Un pequeño descanso

El calor aprieta y es una etapa en la que hay que beber mucho.

Carmen, non podías faltar ti ;-)

Bajando desde el monte Pedrouzo, hacia la playa de Moreira

Para mí, de las etapas que pude realizar, la bajada más espectacular.

Al fondo ya se ve Touriñán.

Allá vamos


 Desde Moreira, seguimos una pista que nos llevará hasta el faro de Cabo Touriñán. 

Desde que, al principio de todo, bajamos a la playa de Lourido, éste es el único tramo asfaltado que recorremos en la ruta.

Y enseguida lo dejamos atrás,

para ver al fondo el Faro del Cabo Touriñán

Es menos espectacular que el de Cabo Vilán, pero también, como todos los faros, tiene su atractivo

Además, de nuevo las vistas aconsejan pararse un poco a disfrutarlas. Hay quien realizó la etapa a toda velocidad y llegó a Nemiña tres horas antes que el grupo principal. Es otra forma de enfocar esta ruta...

pero estoy convencido de que solo con tranquilidad, sin prisas, se puede captar la esencia del Camiño dos Faros: disfrutar del paisaje que se abre a tu vista sí, pero también disfrutar con compañeros de ruta a los que conocer.

Tras la breve parada, una última mirada a Touriñán para encaminarnos hasta el objetivo de la jornada.

Un ejemplo del feísmo gallego que destroza tantos lugares en Galicia. Me imagino al responsable de la obra de arte: "Se poño aquí a farola, aforro un poste da lus. Pero qué listo son, cajontal"

Y llegamos a Nemiña, "mi playa", el lugar donde paso el poco tiempo libre del que dispongo, la playa de las mil caras. Ese día no hice ninguna foto que valiese la pena, por eso subo una de hace unos días, cuando fui hasta allí con Conchi, a dar un paseo.

Y nada más, acabo de llegar de Fisterra, de esperar allí por Conchi y Brais, que tuvieron la suerte de no trabajar un domingo (a quién se le ocurre) y hoy terminaron el Camiño dos Faros. Ahhh sí, una cosa más, quiero agradecer a los trasnos que tuvieron la idea de poner en marcha esta ruta todo su esfuerzo desinteresado, porque gracias a él, podemos disfrutar de "O Camiño dos Faros: unha paisaxe en cada paso".