domingo, 15 de febrero de 2015

3 6 5 CUARENTA Y SEIS

Nunca había hecho un bodegón y hoy, que había muchas hortalizas en casa, me dio por ponerme con uno. No es un género fácil, el de los bodegones, pero lo que es un coñazo impresionante es guardar después todo y limpiar los restos de la batalla contra los elementos vegetales. Ya les vale a las semillas, hojas, vainas y resto de elementos malignos que se expanden por la sala como si de gases se tratase. Sólo por eso, los maestros en el bodegón tienen el cielo ganado.