martes, 14 de julio de 2015

3 6 5 CIENTO NOVENTA Y CINCO

Estos días que aprieta el calor viene bien procesar alguna foto del invierno para refrescarse. La montaña y el frío son una combinación peligrosa y como ejemplo está Conchi, cuando me giré hacia ella después de un buen rato preparando una foto de la puesta de sol. Inmóvil, hierática, ni siquiera temblaba, era ya una parte más del paisaje de piedras y hielo.
¡Gracias por tu paciencia!. :-)