lunes, 24 de agosto de 2015

3 6 5 DOSCIENTOS TREINTA Y SEIS

Pensé que estaba vacunado para estas sensaciones y que al estar concentrado en lograr buenas imágenes podría vivir en primera línea las vivencias de las parejas sin que me afectasen, pero fin de semana tras fin de semana, veo que estaba equivocado.

Hasta ahora viví esos momentos emocionantes y sentí un cosquilleo, pero lo de este sábado... que llore la concejala que ofició la boda, que lloren los invitados, que lloremos los fotógrafos... y que sea de alegría, eso no pasa todos los días.