domingo, 13 de septiembre de 2015

3 6 5 DOSCIENTOS CINCUENTA Y SEIS

En las bodas, cuando llego al lugar donde la novia se va  a preparar, soy un extraño en medio de la novia y su familia o su pequeño grupo con las mejores amigas. A veces percibo cierta tensión o incomodidad por mi presencia en algunas de las personas que están allí, en esos casos siempre es la novia la que ayuda a romper esa tensión. Ese día, su día, es capaz de contagiar toda la ilusión  a los que la rodean, ayudando a que se acostumbren y acaben comportándose con naturalidad pese a mi presencia.