lunes, 30 de enero de 2012

Surf a dos grados

Todavía no llevé a arreglar el PC, por lo que sigo sin poder descargar fotos. Como solución temporal, recurriré a la cámara del Galaxy SII que me regaló va a cobrar Vodafone, como se puede conectar por wifi, es muy cómodo subir las fotos que hago con el juguetito. 
Llevo toda la semana levantándome a las 6 de la mañana por el trabajo y tengo el cuerpo acostumbrado a esa rutina. El domingo a las 8 ya no podía dormir, con cuidado para no despertar ni a mi familia ni a los invitados que tengo estos días en casa cargué todos los trastos  y me fui hasta la playa. El coche marcaba 2 grados, todavía no había salido el sol y las olas, muy tendidas, no valían para el body… mi gozo en un pozo.
Amanecer2
Entonces salió Alberto de su furgoneta y me ofreció un longboard por si quería practicar algo. Carlos, que también pasó la noche allí, no se animaba, así que allá nos fuimos los dos para el agua. El mar glassy, las olas muy fáciles, ordenadas, regulares, sin viento, toda la playa en oscuridad y nosotros bañados por la luz del sol que se colaba por la ría de Lires, iluminando solamente la franja en la que estábamos nosotros. En palabras de Alberto, “una experiencia casi mística”.
Amanecer