martes, 17 de septiembre de 2013

Las Catedrales

Después de dos entradas tan tristes, me apetece pasar a algo más alegre, como es uno de los sitios que visité este verano: la playa de As Catedrais. Ahora es muy conocida y hay miles de entradas en internet con las imágenes más típicas, con los omnipresentes arcos de roca, así que en este reportaje procuré no prestarles mucha atención.

Aunque es más conocida como As Catedrais, su nombre real es Praia de Augas Santas... es igual, al final todo queda en familia (religiosa). Las fotos están hechas con el 14 mm de Sammyang de enfoque manual, y bajé a la playa sin trípode con la intención de disfrutar del lugar, sin más, así que no siempre las fotos tienen la calidad deseada, pero para mostrar un sitio tan chulo, vale de sobra.

Las cosas ya no son como eran, para empezar te encuentras con un gaiteiro ganándose el pan  mientras ambienta la visita.

Recuerdo que, hace 20 años, cuando iba a Ribadeo a visitar a Conchi, nos acercábamos hasta allí a pasar la mañana, paseando por las grutas, subiendo por las rocas, bañándonos sin ver ni un alma. Ahora ya no es así.

Lo que no ha cambiado es la playa, sigue siendo lo que era: un espectáculo.

Para sacarle partido fotográficamente es mejor ir en invierno, al amanecer o atardecer. Durante el día, tanta diferencia entre luces y sombras se pasa del rango dinámico de la cámara.

Conseguir una foto en la que no aparezca nadie, es casi imposible. 

Además cuando hay tanta gente en un entorno natural durante el verano te encuentras con mucha vestimenta  de colores vivos. Está en un rincón de la imagen, pero se me va la vista a ella, a esa preciosa camiseta roja. Cuando eres consciente de ello en el momento del disparo, hay que aprovechar para sacarle partido, pero no fue éste el caso.

Otro aspecto que ahora es muy frecuente es que hay más gente haciendo fotos que simplemente visitando el lugar. Mires a donde mires, allí están (estamos) 


















Y si hay fotógrafos... enseguida aparecen modelos.

Y cuando hay fotógrafos y modelos, enseguida aparezco por el medio.

Mira si el sitio estimula a disparar a todo lo que se mueve (o está quieto) que hasta Conchi se animó a bajar con mi otro cuerpo (fotográfico) y el 24-70.

Puedes subir al rincón que parece más insulso, que te vas a encontrar gente.

A pesar de todos los inconvenientes, el lugar es tan especial, que siempre consigues buenas imágenes.

Y en ocasiones, que haya alguien ayuda a darse cuenta de las proporciones del sitio.

Luces, sombras, reflejos, agua, roca... ¡¡ y no aparece nadie!!! Increíble.

Cuando llegamos, sobre las nueve y media de la mañana, me pareció una exageración el letrero que pusieron en la bajada a la playa, pero cuando nos fuimos entendí el motivo. Después me enteré de que ese día habían visitado la playa... unas diez mil personas!!! Como para que la gente se pare en las escaleras a sacar una foto.

 Ahh, que se me olvidaba otra vez: tengo una página en Facebook en la que además de las entradas del blog, también publico otras fotografías, así que si quieres saber cuándo lo actualizo, basta con que hagas clic en el "Me gusta" de AntonioAmboadeFotografia