lunes, 23 de septiembre de 2013

Historias de los Seis Reinos II

No, no es que salga ya la segunda parte de la saga; ni siquiera ha salido la primera, aunque todo va por muy buen camino para Miguel Sánchez Juaneda, al que ahora le hace falta temple para negociar con unas importantes (por los escritores a los que representan) agencias editoriales que se han interesado en su proyecto.
Se trata de la segunda entrada sobre las fotos que aporto a los relatos que semanalmente publica Miguel en su blog "Historias de los Seis Reinos".
El último viaje
La idea inicial era añadir paisajes propios del reino en el que transcurría el relato, pero enseguida me pareció que retratar una escena de cada relato sería un reto mayor pero a la vez mucho más gratificante.
La Leyenda
Y así comenzó todo. Y así comenzaron las dificultades, porque los modelos no son profesionales y no siempre es fácil convencerlos para que posen. Familia, amigos, ganaderos clientes, sus hijos, amigos de mi hijo, amigos de mis amigos... leo el relato, pienso en quién puede encajar bien, y le pido que pose.
Un extraño suceso
Este niño fue uno de los pocos remunerados... con una bolsa de chuches, la única forma de que le dejase  a su hermana darle un beso.
La recompensa
 En el momento de recrear la escena, hay momentos muy divertidos...
La conquista
...y otros en los que la paciencia de los modelos llega a sus límites, sobre todo si lleva encima 5 ó 6 bofetones.
La conquista
No son profesionales, no, pero hay a quien no le cuesta nada meterse en el papel, jejeje. Es muy de agradecer que me dejara deformarle la cara para hacerla "todavía más" bruja. :-)))))
La impostora
La iluminación es uno de los problemas, y ante la falta de tiempo y medios, muchas veces hay que recurrir a photoshop, como por ejemplo para recrear la noche cuando haces la foto al mediodía,
Un olvido reconfortante
O fotografiar a un kalandryano en la playa de Quenxe, mientras la gente toma el sol, para después montarlo en una foto hecha en los Picos de Europa.
Un olvido reconfortante
O a otro kalandryano haciendo guardia en la entrada de la playa de Nemiña. Tiene mérito, tal y como pegaba el sol, que Bruno aguantase el tipo.
Murmullos en la oscuridad
Otro problema añadido, es que conociendo la facilidad con que Miguel se carga a sus personajes, necesito un aporte continuo de modelos.
Un nuevo rey
Las ferias temáticas (Medieval de Corcubión, Arde Lucus de Lugo, Festa da Historia de Ribadavia,...) también son un vivero de imágenes y me permiten tener un archivo que después utilizo, a veces directamente...
Resurge, Kalandrya
  y otras veces en un montaje.
Un cántico al valor
También hay que tirar de memoria para hallar el escenario ideal, como esta pequeña cueva de la "Praia de Arnela" que me sirvió para recrear una mina.
La Mina I
Y cuando el paisaje no existe por aquí, acudo a mis fotos de montaña, al oleaje de la Playa de Mar de Fora y un niño en Nemiña que fotografié mientras volaba una cometa.
El encuentro inesperado

Como son relatos que se inscriben el el género de literatura fantástica, algunas imágenes también son irreales, aunque en todos los casos el material utilizado es propio.
La tormenta y la luna
A veces tan irreales, que hay que acudir a recursos como en este caso, en que recordé unas antiguas bolas de cristal que tenía en casa (las utilizaba mi suegro hace muchos años como boyas para mantener las redes a la profundidad deseada) y solo quedaba jugar mucho con la luz.
La profecía
En el blog de Historias de los Seis Reinos, normalmente hay un abrumador porcentaje de comentarios femeninos, pero en este caso en particular se invirtió la tendencia, ¿por qué sería?
La guerra de los clanes en celo
 Muchas veces me preguntan de dónde saco la ropa y los accesorios para las fotos.
El sacrificio
No hay como tener una suegra que fue modista y ahora se aburre en casa y un cuñado friki de la ambientación histórica, virus que le está contagiando a mi hijo. 
La mina II
Hijo que es un auténtico comodín, ayer mismo vovió a posar para la foto de esta semana.
El mendigo
A veces pasa que leo el relato, me imagino la imagen, la realizo... y resulta que no se corresponde, como aquí, que no sé por qué, pero me imaginé la imagen de día... hasta que me llegó el correo de Miguel diciéndome que la acción transcurría de noche. Leí de nuevo la historia y efectivamente, era de noche.
La espera. 
Así que, como no daba tiempo a esperar que anocheciera ;-)  hubo que acudir a Photshop.
La espera
Conseguir el atrezo presenta sus dificultades, pero hay fotos en lo que lo difícil es conseguir el modelo, bien por la escena en sí misma...
Una engañosa realidad
...bien por su significado. En este caso no hubo forma de conseguir un modelo que hiciese de padre moribundo, a todas las personas mayores que se lo propuse les daba yuyu, así que, como estaba de vacaciones en el pueblo, le pedí a mi  hijo que posase en el sitio del moribundo y me fui a la salida de misa para fotografiar con el tele caras y brazos de paisanos que charlaban en el atrio de la iglesia. Después monté la cara de uno de los paisanos y la textura de un brazo sobre la imagen de mi hijo.
En mi memoria
En la foto anterior, tanto Cristina como Roberto lo hicieron muy bien, metiéndose de lleno en el papel. Y en la siguiente impresiona ver cómo entendió Clemente, a sus cinco años, lo que pretendía que hiciese.
La epidemia
Por último, quería comentar que los modelos en mi entorno empiezan a escasear, así que si te gusta el proyecto y te apetece participar, escríbeme a nerios@orange.es. Seguro que hay una escena para ti. Y si lo compartes en Facebook, Twiter, Google + o donde te apetezca (tienes los botones justo aquí debajo, a la izquierda), te lo agradezco.