lunes, 16 de marzo de 2015

3 6 5 SETENTA Y CINCO

Hay un arte de anochecer

De la entrada del cuerpo al alma,
de la niebla a la redondez y del círculo al cielo;
hay un arte de luz, 
un campo donde anochecer
es mirar la vida
con el cuerpo cerrado.
Hay un arte de anochecer,
un descenso en la entrada del dia
a la completa oscuridad.
Un intermedio donde es necesario
recibir y saber todo sin estremecimiento.
Hay un arte,
un paisaje a veces amable,
a veces torvo,
donde ascenso y descenso son accesorios
de la materia limpia.
Hay un arte de anochecer.
Quien haya vivido o soñado con bosques,
luces y demonios, lo sabe.

José Barroeta (1942 - 2006)