martes, 28 de abril de 2015

3 6 5 CIENTO DIECIOCHO

Como las personas, cada playa tiene su carácter. Unas son plácidas y tranquilas, como Estorde, otras libres aunque amables como Nemiña o tristes como la de Arnela. La playa del Rostro, la de esta foto, siempre me parece salvaje con un punto tenebroso.