sábado, 18 de abril de 2015

3 6 5 CIENTO OCHO

Hoy por la tarde acabé el trabajo cerca de Ézaro y aproveché para acercarme hasta el Peñafiel. Como hacía unas horas que cayera una buena tromba, por las rocas todavía corría algo de agua, lo que, al subir el último tramo por adherencia, el riesgo de darse una buena leche era palpable, así que me tuve que conformar con pasear por las peñas que hay a su lado.