martes, 29 de septiembre de 2015

3 6 5 DOSCIENTOS SETENTA Y DOS

Estábamos en la madrugada de ayer Conchi y yo mirando absortos el eclipse, mientras la luna iba recuperando su aspecto normal un día de plenilunio, cuando me sentí como Han Solo, bueno, non tan juapo; vaaale, tampouco co mesmo pelaso; a mi lado estaba la princesa Leia (esta sí que tan juapa, senón máis, e por riba cun pelaso marabilloso e sen ensaimadas tapando as orellas) y los dos perdíamos nuestra mirada desde Alderaan, aterrorizados al ver cómo orbitaba amenazante un extraño satélite. 
Porque después de ver la luna ayer, tengo claro que en otro eclipse semejante se inspiró George Lucas para diseñar la Estrella de la Muerte.