martes, 9 de marzo de 2010

Por fin apareció Lorenzo

Después de no ser capaz de quitar el neopreno por tener los dedos tan rígidos que daba la sensación de estar hechos de madera, por fin hoy apareció el día despejado y con una agradable temperatura. El baño de hoy, según las predicciones prometía más de lo que fue. El sábado y el domingo, pese a que en teoría las condiciones eran peores, estuvo mucho mejor.

La foto de arriba engaña un poco. Primero porque cuando entramos por la mañana estaba bastante más grande de lo que aparece en la foto.

Segundo es que no resultaba fácil situarse, porque cuando llegaba  la serie grande había que afinar para no comerse un barrote. Y si te equivocabas, para remontar…

Me comí una que me dejó igual que si 15 osteópatas me manipulasen la zona dorsal a la vez.

Eso sí, cuando abría era rápida y se disfrutaba. Lo mejor, que sólo estuvimos dos personas, hasta que poco antes de salir, cuando el mar ya se estaba quedando, entró un desconocido y aproveché para hacerle alguna foto.

Se nota que no tengo práctica en las fotos deportivas. Entre serie y serie, al estar solamente una persona en el agua, me entretenía buscando otras fotos, cuando llegaba la serie siempre cometía algún error: o ajustar mal la cámara, o no variar el modo de enfoque, etc, etc, por lo que la mayoría de las fotos no valieron.