jueves, 3 de octubre de 2013

O Camiño dos Faros: de Niñóns a Ponteceso

Como siempre, se dejan los coches en el final de etapa y en los Autocares Pedro Pombo los trasnos van hasta el inicio.

En la primera edición del camino hicieron esta etapa cerca de 30 personas. Esta vez había alrededor de 100. No te pongas a contarlos, que en la foto son todos los que están, pero no están todos los que son.

Con la espalda jodida, no me atreví a hacer la ruta, así que lo siento pero no tengo fotos de los trasnos en su trasnería habitual, como cabras por el monte. Como necesito crear un banco de imágenes para un proyecto que tenemos en marcha y había que aprovechar el día, la solución que encontré fue ir en coche hasta determinados puntos de la ruta para poder grabar algunas tomas. Así que mientras ellos desaparecen bajo la cara de un gigante petrificado...
... yo me quedo a hacer alguna foto, pensando que en el coche llegaría pronto al siguiente punto donde alguna carretera se cruza con la ruta.

Y no, resulta que el coche va rápido, pero los trasnos también, y cuando llegué a Santa Mariña, ellos ya no estaban.

El siguiente punto era el Monte Faro, su mirador y su capilla, y allí sí llegué a tiempo para grabar algunas tomas. Desde lo alto del mirador las vistas son impresionantes.

El Camiño continúa por pistas de tierra cruzando las crestas de los montes, con espectaculares vistas y donde seguro que don Quijote disfrutaría como un loco, con tanto molino...
y después baja hasta la peqeuña aldea de Roncudo, con algunos rincones chulos, aunque en general hay la típica mezcolanza del feísmo urbano, movimiento artístico liderado por nuestros maravillosos políticos municipales, ocupados en hacer crecer su cuenta corriente y crear eslóganes como: "Un favor, un voto".

Tras tantos años de desinteresado esfuerzo desinterés y ausencia de esfuerzo, han conseguido que apenas se puedan encontrar rincones con una arquitectura respetuosa con la tradición. 

Desde el Roncudo la ruta sigue por una zona de acantilados espectacular donde, dicen por aquí, están los mejores percebes del mundo, y si alguien no está de acuerdo que me envíe la muestra de los de su zona; le daré encantado mi opinión.

Mientras esperaba, me dediqué a fotografiar el Faro do Roncudo...

...hasta que comenzaron a llegar los trasnos.


Allí paramos todos a comer, y mientras comíamos, Suso Lista nos contó algunas historias.

Entre ellas, alguna sobre las cruces que se levantan en los alrededores del faro, en recuerdo de marineros fallecidos cuyo cadáver no fue devuelto por la mar.

Después de comer, yo para el coche y los trasnos, siguiendo las flechas (algo más discretas que éstas), dejaron el Faro do Roncudo... 

... y atravesando la playa de Balarés, acabaron la ruta en Ponteceso...

...donde pudimos disfrutar de una estupenda paella, cortesía de A Eira.

La próxima etapa nos llevará desde Ponteceso hasta Laxe, y será el 12 de octubre. Si te apetece participar, puedes informarte aquí: O Camiño dos Faros