jueves, 21 de octubre de 2010

Días de Olas, Sol, Vino y Rosas

A diferencia de la película, las únicas adicciones que tengo son las añadidas al título original de la película, y estos días pudimos disfrutar de una buena sobredosis.
Puesta 1
Por cierto, quisiera aclarar unas informaciones difundidas en cierto blog, bajo el título "Super Antón": dicha jeringuilla solo hace efecto en cabezas rapadas, más concretamente si vienen de Santiago en autocaravanas, jeje.
Ola 1copia
Es la primera vez que me veo en unas fotos (excepto las que me hizo Conchi) así que gracias, Jose. Dada la distancia, en la primera foto haría falta un ejercicio de fe para decir que soy yo, pero el brillo de la calva en la segunda no deja lugar a dudas. Ola 2copia   
Si el título de la entrada hace referencia a 4 elementos, el motivo es que ayer, cuando llegué a casa, me encontré con un “aperitivo” que acababa de preparar Conchi. Se supone que el aperitivo es para abrir el apetito, pero en este caso el resto de la comida se quedó para la cena, jejeje.
El vino nos lo envió un amigo de Conchi y está cojonudo... aunque peligroso, porque no tiene mucha graduación  y entra bien, demasiado bien. Gracias Miki.
Vino Miki 2
Vino Miki 1
Y por último, para que el contenido de esta entrada sea coherente con el título, encontré en el archivo esta foto que quité al lado de una cuadra, hace ya unos días, después de un chaparrón.
Rosa 2

lunes, 18 de octubre de 2010

Lisboa parte II: un paseo por el centro

Como teníamos el hotel en la zona más nueva de Lisboa, cogíamos el metro para bajar al centro, siendo el punto de partida para varios recorridos la plaza de Restauradores.

Teatro Edén Allí, cerca del obelisco que conmemora la independencia de Portugal tras 60 años de dominación española, hay una especie de caseta que desde fuera parece derruida, pero no, es algo intencionado, con unas esculturas que tienen su punto.

Caballo ruinas

Chica y cocdrilo

Lisboa “sólo” tiene 600.000 habitantes, pero su área metropolitana alcanza los 3 millones. Para desplazarse, salvo que seas estudiante (te ofertan otros productos) creo que lo mejor es comprar la Lisboa Card, por 30 € te permite utilizar sin límite durante 3 días los elevadores, tranvías, autobuses y líneas de metro, así como algunas líneas de los trenes de cercanías, además de la entrada gratuita o descuento en un montón de museos y monumentos. Estas son las puertas de la Estación Central del ferrocarril, en pleno centro de Lisboa, entre Restauradores y Rossio.

Estacion Rossio

En la plaza de Rossio, hay varias fuentes. Con el calor que hacía, apetecia sentarse entre las figuras.

Fuente Rossio

Pero Conchi, más juiciosa, decidió hacerlo junta pero no revuelta con ellas. Conchi en Rossio

Hay una mezcla muy llamativa entre modernidad y toques de otra época, como este letrero. Antes la publicidad se hacía a conciencia, bien grabada en piedra, no se vaya a borrar.

Letrero

Desde Rossio puedes bajar por la Rúa Augusta o alguna de sus 7 calles paralelas, hasta la Praça do Comércio, a la que pertenece la estatua que se ve bajo el arco, al fondo.

Calle pral

La Praça do Comércio, está a los pies del estuario del Tajo. Como pasa por toda Lisboa, miras para un lado y ves una preciosa plaza…

Comercio 1

Comercio 1

… pero te das la vuelta, dentro de la misma plaza, y la parte que da al estuario tiene otro aire.

Estuario 1

El centro de Lisboa está formado por varios barrios: Baixa (a la que pertenecen casi todas las fotos de hoy), Chiado, Alfama, Bairro Alto, Castelo y Mouraría. Para desplazarse entre ellos a veces hay que usar unos tranvías que salvan un gran desnivel, y por eso le llaman elevadores. De Restauradores sale el Elevador da Glória hasta el Bairro alto.

Calle 2

Elevador

El desnivel lo salvan los tranvías, el conductor no debe realizar mucho ejercicio, como resulta evidente.

Volante tranvia 1

Otro elevador, pero éste en estilo ascensor, te lleva desde la Baixa hasta Chiado, es el Elevador de Santa Justa. Construido por un discípulo de Eiffel.

Santa Justa

Santa Justa 2

Pero si no tienes la Lisboa Card y quieres ahorrarte los 2€ y pico que cuesta el elevador, puedes entrar en los Almacenes Chiado y subir por las escaleras mecánicas de esa especie de Corte Inglés, irás a dar a la Rua Garret, una de las calles con más renombre de Lisboa.

Garret 

Allí nos encontramos con otra de las características de Lisboa, su estrecha relación con África.

Cancion

Al tener tantas zonas altas, hay un montón de miradores. En la zona de la catedral, en el barrio de Alfama, me gustó mucho este mirador, medio escondido en un museo creado alrededor de unas ruinas romanas, en donde no había casi nadie, por lo que era muy tranquilo.

Mirador Museo romano

Enfrente de la catedral hay una pastelería. Aunque solo pidas un pastel, te lo meten en una cajita muy chula, que me sirve para recordar algo que no se puede dejar de hacer en Lisboa: comer pasteles.

Pastel catedral

domingo, 10 de octubre de 2010

Contador y el clembuterol

Ya me he pasado del plazo de “mínimo una vez a la semana” que me había impuesto para actualizar el blog. El trabajo y el bodyboard primero y un virus muy capullo después, tienen  la culpa. Tengo pendiente contar algo sobre lo que nos pareció Lisboa, pero aún no tengo la cabeza para ello, así que aprovecho para hablar sobre el caso del dopaje de Contador.
Si Contador se dopó o no es imposible saberlo, a no ser que él lo reconozca, esa es mi opinión. Pero con el circo que se montó alrededor de la noticia podemos saber unas cuantas cosas que facilitan llegar a esa conclusión:
Tenemos un laboratorio hiperpuntero y superavanzadodelahostia  que es capaz de detectar una cantidad extremadamente pequeña de muchas sustancias… y eso es caro, carísimo; así que la publicidad obtenida con este caso seguro que les viene muy bien. Lo que no nos cuentan es qué sensibilidad y especificidad tienen esas pruebas.
Tenemos a la UCI, una gran cueva de jetas, corruptos y vividores, como casi todas las organizaciones internacionales deportivas. Si son incapaces de evitar que se filtre a la opinión pública un resultado que debería ser secreto hasta finalizar el expediente… ¿realmente la cadena de custodia de las muestras que impida su manipulación hasta que son analizadas es fiable?
Tenemos médicos sin escrúpulos que se ganan la vida utilizando deportistas como conejillos de indias, utilizando productos que mejoren el rendimiento sin tener en cuenta sus efectos a largo plazo sobre la salud. Muchos de esos productos son legales hasta ser incluidos en la lista de sustancias consideradas dopantes, pero el producto y sus daños son los mismos antes que después de entrar en esa lista.
Tenemos corredores que anteponen su éxito deportivo a su salud, y también los que carecen del carácter necesario para oponerse a lo que su equipo les exige o la necesidad (no todos los ciclistas profesionales ganan un pastón) les obliga a aceptarlo.
Tenemos a la prensa, más preocupada de juzgar y condenar en muchos casos o de exculpar en otros, que de contar los hechos e informar con cierta objetividad, salvo muy contadas excepciones.
Tenemos a las asociaciones de carniceros y ganaderos acojonados, con razón, porque se les venga encima otra crisis del estilo de la histeria colectiva que apareció por culpa de las vacas locas. Dicen que es imposible que la carne fuera contaminada por clembuterol porque en España está prohibido, y que los controles de la administración lo evitan. Pero no dicen que aquello que está prohibido del clembuterol es uno de sus usos (como anabolizante) pero se puede comprar sin problemas con otras indicaciones terapéuticas, para su teórico uso en animales no destinados a consumo humano. E incluso hay  países donde el uso de clembuterol está permitido, al igual que está permitida incomprensiblemente la venta en España de carne con origen en esos países.
Tenemos a la administración, que varía su discurso según las responsabilidades del que habla, si es alguien del Ministerio de Educación y Deporte defenderá tímidamente a Contador, aunque siempre sin mojarse; si depende del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, tomará partido por los ganaderos, hablando del cojonudo (para ellos, claro) control de la carne en España.
Y al final es posible encontrarnos con un listillo que cuando se encuentran con un ternero con neumonía aguda faltando 15 ó 20 días para enviarlo al matadero, se va a la comercial y compra entre otras cosas clembuterol para tratarlo. Porque a pesar de estar obligado a presentar una receta expedida por un veterinario, en muchas comerciales se venden medicamentos sin la presentación de la receta.
Así que si eres de esos que escribieron en los foros condenando a Contador porque apareció una sustancia prohibida en un análisis, antes de juzgar piensa si tienes los datos para hacerlo.